Los perros no tienen caries como los humanos, pero sí padecen otros problemas bucales de forma muy frecuente, como son la acumulación de placa bacteriana (sarro) e inflamación de las encías (gingivitis), lo que les genera mal aliento (halitosis), dolor en las encías que les impide comer y pérdida de piezas dentales. Todo esto se denomina enfermedad periodontal​, clasificada en diferentes grados. 

El problema del mantenimiento de la higiene oral no es solamente el mal olor de la boca de nuestros compañeros, que a veces nos resulta tremendamente molesto, sino los problemas de salud que además acarrea. Las bacterias que forman parte de la placa bacteriana pueden producir abscesos dolorosos, problemas oculares e infecciones de las válvulas del corazón (endocarditis), de consecuencias graves. ¿Qué soluciones tenemos entonces?

Prevención: 
  • Cepillado: ​las personas nos cepillamos los dientes para eliminar los restos de comida y así prevenir que las bacterias se multipliquen y puedan producir una infección. ¿Por qué no hacer lo mismo con nuestras mascotas? Existen en el mercado pasta de dientes y cepillos o dedales especiales para perros, y ésta es la mejor manera de prevenir la enfermedad periodontal en nuestras mascotas. Aunque los cuidados dentales no se hacen necesarios hasta que aparece la dentición definitiva (sobre los 6-7 meses de edad), es importante que nuestras mascotas se acostumbren al cepillado desde pequeños: empiece dando un ligero masaje sobre los dientes y encías de su cachorro con la yema del dedo hasta que se acostumbre a que le manipulen la boca; una vez se acostumbre, puede usar un cepillo para perros con un poco de pasta de dientes para perros. Manténgalo una vez al día durante toda su vida. Si su mascota ya es un perro adulto, deberá intentar acostumbrarlo también, aunque esto puede llevarle algo más de tiempo que si se tratara de un cachorro, pero con paciencia y cuidado, es posible. No es conveniente la utilización de pasta de dientes de personas, ni siquiera de niños, ya que los animales tragan mucha cantidad y podemos provocarles problemas gástricos. El cepillado ideal debe pasar por todas las piezas dentarias, tanto por la cara interna, como por la externa.
  • Alimentación: ​punto importantísimo. Los piensos de alta gama vienen adecuados a la forma de morder de los perros, consiguiendo un efecto mecánico sobre el sarro, actuando como si fueran un cepillo sobre la superficie del diente, evitando que se acumulen restos de comida. Esto no sucede cuando son alimentados con piensos de baja calidad, y por supuesto con comida casera o comida enlatada, ya que este tipo de alimento se almacena con mayor facilidad entre los dientes y encías, favoreciendo el crecimiento bacteriano. Este punto hay que tenerlo muy en cuenta especialmente en perros de raza pequeña, en los que debido al diferente pH de su saliva respecto a otras razas, tienden a acumular sarro de manera más fácil.
  • Otros métodos: para los casos en los que nuestra mascota no permite el cepillado de los dientes o para implementar más la prevención (sobre todo después de una limpieza de boca), existen otros métodos, menos efectivos pero también menos laboriosos. Son productos como: · Huesos específicos para la limpieza oral que pueden administrarse como premios una vez al día que tienen un efecto abrasivo sobre el sarro a medida que el perro va mordiendo. Están diseñados con formas y tamaños especiales para cada raza y le obligan a masticar durante un rato antes de tragarlo, pero ¡cuidado con los perros más glotones que serían capaces de tragárselos sin masticar! · Barritas comestibles: efecto similar al de los huesos. Tienen una serie de componentes enzimáticos que disuelven el sarro. · Juguetes para higiene oral: vienen en varios formatos y diferentes texturas y lo que buscan es atraer la atención del perro para que pase un buen rato mosdisqueándolo. El material del juguete, por rozamiento va limpiando la superficie del diente.

A pesar de toda esta prevención, debemos tener en cuenta que el sarro inevitablemente se va acumulando, por lo que debemos mantener una estrecha vigilancia de la boca de nuestra mascota y al menor síntoma de sarro o gingivitis acudir al veterinario.

Tratamiento: 

Muchas veces, cuando detectamos este problema la única solución es realizar una limpieza bucal ​a fondo, la cual soluciona el problema. Es importante que si luego después de este “reseteo” no realizamos ninguna acción preventiva, es cuestión de tiempo que necesitemos otra de nuevo, con el consiguiente gasto económico y exponer otra vez a nuestra mascota a los riesgos anestésicos que supone la limpieza de boca, por lo que cuantas menos veces tengamos que recurrir a ellas, mejor. Si tienes dudas en cuanto al estado de la boca de tu animal, pide cita con nosotros y le realizaremos una exploración física junto a una exploración bucal, en la cual te indicaremos si estás a tiempo de realizar un tratamiento preventivo, o si por el contrario, se requiere la realización de una limpieza de boca, la cual sería recomendable en caso de que haya una placa de sarro ya formada con síntomas de gingivitis.

  • Tratamiento médico:​ si tu mascota presenta una enfermedad periodontal grave, será necesario un tratamiento antibiótico preventivo antes y después de la limpieza bucal, para que la posible migración de bacterias producida por la limpieza no ocasione infecciones en otros lugares del organismo.
  • Procedimiento: la limpieza de boca se realiza con un aparato de ultrasonidos, igual que el utilizado por dentistas en personas. Este aparato nos permite desprender la placa de sarro y eliminar mecánicamente las bacterias. Una vez finalizada, realizamos un pulido del diente para dejar su superficie lisa y dificultar así el nuevo acúmulo de placa. El procedimiento debe realizarse bajo anestesia general, ya que si no, no sería imposible acceder a todas las partes de los dientes, levantando ligeramente el borde de la encía para eliminar todos los restos de sarro acumulados, lo cual produce algo de dolor, sin tener en cuenta además que todas las piezas dentales que estén móviles tendrán que ser extraídas. Además, es importante que la placa desprendida no pueda ser deglutida por el paciente o peor aún, pasar los pulmones, para lo cual es necesaria la intubación endotraqueal del animal. Todo esto sería imposible con el animal despierto o ligeramente sedado, así que desconfía de aquellas clínicas que ofrezcan limpiezas dentales sin anestesia general. No tienes por qué tenerle miedo a la anestesia, nuestro equipo de anestesistas velará en todo momento por la seguridad de tu mascota.
  • ¿Y después de la limpieza?: Insistimos, es sumamente importante llevar a cabo las medidas preventivas para mantener la boca de nuestros amigos en las mejores condiciones el mayor tiempo posible.