El juego es esencial, ya que es la forma más sencilla y práctica de educar y comunicarte con tu perro y de que entienda lo que esperas de él. 

¿Por qué? 

  • Fomenta su socialización con otros perros y personas. 
  • Aprende a respetar límites y normas. 
  • Aprende a controlar la fuerza de la mordida, los ladridos o su impulso corporal. 
  • Aprende el lenguaje corporal de otros perros y a expresar sus propias necesidades.

¿Cuándo hay que jugar?:

​la iniciativa, tanto del inicio del juego como de su término, debe ser tuya. Él te exigirá jugar, pero si en ese momento accedes a sus demandas, le estarás enseñando que puede conseguir lo que quiera mediante la insistencia. Si te pide jugar o te provoca, tienes que ignorarlo: no le mires, ni le hables, ni le toques. Una vez haya desistido de su objetivo, que no es otro que conseguir tu atención, le llamas y juegas hasta que decidas interrumpir el juego. De esta forma, le estarás enseñando a respetar tu espacio y tu descanso, igual que tú respetas los suyos


Jugar y cómo aprender:

  • La fuerza de la mordida:​ si tu cachorro ha tenido la gran suerte de criarse con su madre y hermanos hasta los dos meses y medio o tres, ya habrá aprendido a controlar la fuerza de sus mandíbulas. Si no es así, cuando te muerda las manos o las piernas, un chillido agudo muy fuerte y seco será suficiente para que interprete que te ha hecho daño y que ahí está tu límite. Automáticamente después, deja de jugar y enséñale con su propio lenguaje que se tiene que ceñir a las normas para que haya juego. Debes intentar no jugar con tus manos ni con los pies y que ni siquiera llegue a morder para que pare.
  • Estimular la inteligencia: los juegos que estimulan la curiosidad del perro son muy educativos. Los perros curiosos suelen ser perros muy inteligentes cuyo cerebro está permanentemente activo, buscando distintas vías de solución para situaciones cotidianas.
  • Las jerarquías: es otro de los aspectos que puedes trabajar mediante el juego y así, evitar comportamientos dominantes: · Jamás le persigas. Es él quien tiene que hacerlo. · Si juegas al tira y afloja, siempre te quedarás con el objeto. · Si juegas a la pelota, nunca se la des en la boca, sino que debes lanzársela. · Si el cachorro te provoca cogiendo una zapatilla o una pieza de ropa y sale corriendo para que le persigas y se la quites, no lo hagas. Si cedes, estarás afianzando este comportamiento de por vida. ¡Tú y el resto de la familia debéis ser el líder en la escala jerárquica!

¿Cómo han de ser los juguetes? 

  • De materiales que puedan morderse.
  • De un tamaño que no pueda tragárselos.
  • Que no tengan elementos que puedan desprenderse y atragantarle.
  • Evita darle para jugar aquellas cosas que no quieras que te destroce (él no distinguirá entre unos zapatos viejos y unos nuevos, o igual con la ropa vieja).
  • Evita que juegue con palos o con piñas porque pueden astillarse y causarle daños en la boca.


¿Cuántos juguetes necesita el cachorro?​:

es bueno tener varios juguetes para ir variando. Así conseguirás que no se aburra, especialmente cuando se quede solo en casa.