La vacunación es un acto clínico,​ es decir, no se limita a un simple pinchazo. Es importante valorar el estado de salud de nuestro cachorro y sus circunstancias individuales, así como que esté correctamente desparasitado internamente antes de someterlo a un protocolo vacunal. Una vez comprobado esto y en líneas generales, nuestro protocolo de primovacunación consta en primer lugar de 3 dosis vacunales polivalentes frente a las enfermedades más comunes y graves:

  • La primera dosis suele administrarse a las 8 semanas de vida (variable según el caso entre las 6 y 9 semanas) y pretende inducir protección frente a tres enfermedades víricas: moquillo o distemper canino, parvovirosis y hepatitis canina.
  • La segunda dosis será a las 12 semanas de vida repitiendo dosis de las anteriores y añadiendo una enfermedad más, en este caso bacteriana: la leptospirosis (enfermedad de potencial zoonótico, es decir, transmisible al hombre a través de la orina de nuestro animal).
  • A las 16 semanas, administraremos una dosis de refuerzo igual a la segunda dosis.

En segundo lugar, desde junio de 2014, en Castilla-La Mancha es OBLIGATORIA la vacunación antirrábica en el perro, el gato y el hurón. El protocolo vacunal consiste en una primovacunación de dos dosis

(la primera a partir de las 12 semanas de vida y la segunda un cuatro semanas después). En nuestro centro inoculamos la primera dosis a las 16 semanas de vida y revacunamos a las 20 semanas de vida.

Una vez terminada la primovacunación, reforzamos con dosis anuales, tanto de las vacunas polivalentes como de la rabia (obligatorio también por ley).

La pregunta del millón es ¿cuándo puede mi cachorro salir a la calle e interactuar con otros perros? Ésta es una pregunta muy frecuente, ya que tener en casa todo el día a nuestro cachorro nos supone una serie de trastornos y puede suponer en problemas de socialiazación por contacto tardío con otros perros, pero por otro lado, tenemos miedo de que enferme por salir a la calle sin haber terminado de administrar todas sus vacunas. Suponemos que nuestros cachorros NO están completamente protegidos hasta que no pasan al menos siete días desde la tercera dosis vacunal.​ Ahora bien, siempre que la zona por la que saquemos a nuestro cachorro sea una zona pavimentada, en un estado higiénico aceptable (sin zonas encharcadas de orina o heces de otros animales) y conozcamos el estado vacunal de los perros con los que vaya a tener contacto, nuestro cachorro puede hacer pequeñas incursiones para ir conociendo el mundo exterior. Desaconsejamos zonas ajardinadas, campo, rivera de ríos, etc. o contacto con otros cachorros o adultos no vacunados, ya que en estas circunstancias es más probable la presencia de partículas virales potencialmente infectivas.


Publicado: 13 de Febrero de 2017 a las 08:32