El mal aliento en perros y gatos es muy frecuente, pero no deberíamos considerarlo algo normal. Aunque muchas veces lo asociamos simplemente a la presencia de sarro, un olor desagradable y persistente puede ser uno de los primeros signos de enfermedad dental, un problema que puede provocar dolor, inflamación, infección y pérdida de piezas dentales. Además, muchos animales continúan comiendo con aparente normalidad incluso cuando tienen molestias importantes en la boca, por lo que los problemas dentales pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo.
El mal aliento puede ser la punta del iceberg
La causa más habitual del mal aliento persistente es la acumulación de placa bacteriana sobre los dientes. Con el tiempo, parte de esta placa se mineraliza y forma el conocido sarro, pero el problema no es únicamente lo que podemos ver sobre la superficie del diente.
Las bacterias pueden acumularse también por debajo de la encía, provocando inflamación y dando lugar a enfermedad periodontal. Si esta avanza, puede afectar a los tejidos que mantienen el diente en su sitio y provocar dolor, retracción de las encías, movilidad dental e incluso pérdida de dientes.
Por eso, la cantidad de sarro visible no siempre refleja la gravedad real del problema. Un animal puede presentar alteraciones importantes debajo de la encía o en las raíces dentales que no son visibles simplemente mirando la boca.
Algunos signos que pueden hacernos sospechar un problema dental son mal aliento persistente, encías rojas o que sangran, sarro, dificultad para masticar, comer más despacio, dejar caer comida, salivación excesiva, tocarse la boca con las patas o rechazar alimentos duros.
En los gatos debemos prestar especial atención, ya que pueden aparecer otras enfermedades dolorosas de la cavidad oral, como las lesiones resortivas dentales, que en muchas ocasiones solo pueden diagnosticarse correctamente mediante una exploración dental completa y radiografías.
Una limpieza dental es mucho más que quitar el sarro
Cuando existe enfermedad dental, el objetivo del tratamiento no debe ser simplemente dejar los dientes blancos. Una limpieza dental profesional permite valorar cada pieza, limpiar correctamente tanto la superficie visible como la zona situada debajo de la encía y detectar dientes enfermos que pueden estar provocando dolor.
Para realizar una valoración adecuada es necesario explorar toda la cavidad oral y, cuando esté indicado, realizar radiografías dentales. Estas permiten estudiar las raíces y el hueso que rodea los dientes, zonas que no podemos valorar a simple vista.
Si se detectan piezas gravemente afectadas, puede ser necesario extraerlas. Aunque a muchos cuidadores les preocupa que su perro o gato pierda algún diente, mantener una pieza enferma y dolorosa no aporta ningún beneficio. Los animales suelen adaptarse muy bien tras una extracción y, en muchos casos, muestran una clara mejoría una vez eliminado el foco de dolor.
La prevención también es fundamental. El cepillado dental frecuente es una de las medidas más eficaces para controlar la placa bacteriana, y puede complementarse con productos específicamente diseñados para la higiene oral. Las revisiones periódicas permiten detectar cambios antes de que la enfermedad esté muy avanzada.
Si notas que tu perro o gato tiene mal aliento, sarro, encías inflamadas o cualquier cambio al comer, no esperes a que deje de comer para revisar su boca. En Centro Veterinario Trivet, en Cuenca, podemos valorar su salud oral y determinar si necesita medidas preventivas, una limpieza dental profesional, radiografías dentales u otro tratamiento.
Una boca sana no es solo una cuestión de estética: es una parte fundamental de su salud, bienestar y calidad de vida.
