La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitariasistémica crónica causada por Leishmania infantum, un protozoo transmitido por la picadura de un insecto del género Phlebotomus (conocido como flebotomo). En zonas endémicas como Cuenca y gran parte del centro y levante peninsular, el riesgo de infección es elevado durante prácticamente todo el año. Esta enfermedad, además de afectar seriamente la salud del perro, tiene relevancia zoonósica, ya que los humanos también pueden infectarse, especialmente si hay flebotomos presentes en el entorno.
En Centro Veterinario Trivet, trabajamos activamente en la detección precoz y prevención integral de la leishmania, dos pilares fundamentales para evitar que esta enfermedad se convierta en una amenaza silenciosa para los perros de nuestra región.
En Centro Veterinario Trivet administramos protocolos de quimioterapia adaptados a cada paciente, ya sea por vía intravenosa, oral o local, siempre con un objetivo claro: controlar la enfermedad y mantener el bienestar del animal.
Transmisión, síntomas y diagnóstico
La transmisión ocurre cuando un flebotomo hembra infectado pica a un perro sano, inoculando las formas infectantes del parásito (promastigotes) en su piel. Una vez dentro del organismo, las células del sistema inmunitario fagocitan al parásito, transformándose en formas amastigotes intracelulares, que se diseminan por diferentes tejidos, especialmente piel, médula ósea, ganglios linfáticos, bazo, hígado y riñones.
La evolución de la enfermedad depende de la respuesta inmunitaria del animal. Algunos perros logran controlar la infección sin presentar signos clínicos, mientras que otros desarrollan una enfermedad progresiva y multisistémica.
Los signos clínicos más comunes incluyen:
- Pérdida de peso y masa muscular.
- Lesiones cutáneas (alopecia, ulceraciones, hiperqueratosis).
- Epistaxis (sangrado nasal), linfadenopatía generalizada y letargia.
- En fases avanzadas, afectación renal, una de las principales causas de mortalidad asociadas a la enfermedad.
El diagnóstico se basa en la combinación de la evaluación clínica y pruebas de laboratorio específicas, como los tests serológicos rápidos (ELISA o inmunocromatografía) disponibles en Trivet, que permiten detectar anticuerpos frente a Leishmania infantum en pocos minutos. En casos dudosos, se puede confirmar mediante PCR o citología con visualización directa del parásito.
Prevención y control de la leishmania
Aunque la leishmaniosis no tiene cura definitiva, la prevención es altamente efectiva y puede evitar la infección en la mayoría de los casos. En Centro Veterinario Trivet recomendamos un enfoque multimodal, que combina medidas ambientales, farmacológicas y de seguimiento clínico:
- Control vectorial:
- Uso de repelentes externos de acción demostrada (collares o pipetas con deltametrina o imidacloprid-permetrina) durante todo el año.
- Evitar los paseos en las horas de máxima actividad del flebotomo (atardecer y amanecer).
- Colocar mosquiteras o dispositivos insecticidas en los lugares de descanso del perro.
- Inmunoprofilaxis:
- Vacunas frente a Leishmania infantum, que reducen significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad al potenciar la inmunidad celular.
- Tratamientos inmunomoduladores (como la domperidona o la artemisa) que mejoran la capacidad del sistema inmunitario para controlar la infección.
- Detección precoz:
- Realizar test de leishmania anualmente, preferiblemente al inicio de la primavera.
- En perros con sintomatología compatible o procedentes de zonas endémicas, se recomienda control semestral.
- Educación del propietario:
- La leishmaniosis es una enfermedad zoonósica, pero la transmisión directa del perro al ser humano no ocurre sin la intervención del vector. No obstante, mantener al animal protegido contribuye al control global de la infección en la comunidad.
En Trivet, personalizamos cada protocolo preventivo en función del perfil individual del perro (edad, estilo de vida, exposición y antecedentes de vacunación), garantizando una protección eficaz y segura.
Proteger a tu perro frente a la leishmania no solo es una cuestión de salud individual, sino también de responsabilidad comunitaria. Gracias a la prevención, el diagnóstico temprano y el seguimiento veterinario, podemos reducir drásticamente la incidencia de esta enfermedad.
Si deseas conocer cuál es la mejor pauta preventiva para tu mascota o realizar el test anual de control, pide cita en Centro Veterinario Trivet. Nuestro equipo te asesorará con rigor científico y cercanía, porque prevenir la leishmaniosis es cuidar de su vida y de la tuya.
